viernes, 6 de noviembre de 2009

VENTAS DE PRODUCTOS PARA BEBÉ REPUNTAN

Una variedad de marcas han surgido en los últimos años para sacar provecho de la expansión del mercado de los productos de bebés. Y no solamente compiten con los artículos básicos, como biberones, teteros, coches, cunas y ropa, sino que están diversificando sus portafolios con equipos para esterilizar o para comunicar el cuarto del bebé con otras áreas de la casa, cubiertos, tinas y sillas ergonómicas, ropas de cuna y moisés, jabones y almohadas antialérgicas, calzados especiales y todo tipo de accesorios para la preparación de los alimentos de los bebés en sus diferentes etapas.

Sin olvidar, claro está, la basta oferta de artículos para el aseo y protección del hogar, que van desde los pañales desechables, termómetros y cargaderas, hasta los bolsos, andaderas, juguetes y extractores eléctricos de leche materna.

En Panamá, ya no solo hay marcas con ofertas tan completas como la descrita anteriormente en el mercado, sino con un especial interés por mejorar la calidad de los mismos y por desarrollar productos más puros, con menos químicos y ecológicamente responsables.

En ese sentido, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) recomienda consultar al pediatra antes de comprar los productos para su bebé e informarse debidamente sobre la calidad de los mismos para no solo orientar la decisión de una compra con base en el precio.

Luis Eleta, gerente general de Le Marketing Corporation (LEMCO), destaca que el énfasis hacia lo ecológico en este mercado ha surgido de empresas como Nature Pure, totalmente dedicada a productos libres de químicos, es decir, libres de BPA (bisphenol-A), y a materiales reciclajes para los empaques, con el beneficio de ser más amigables con el medio ambiente y comercializarse a precios muy competitivos.

Anunció que esta nueva línea estará saliendo al mercado en las próximas semanas y la misma se suma ya a las de empresas como Baby Farlin, que también se distribuye en Panamá. Baby Farlin, producido en Taiwán, es una marca que tenía varios años de tratar de entrar al mercado de la región, pero fue relanzada en 2007 en Panamá como país modelo y con planes futuros de distribución en Centroamérica.

“No ha sido fácil competir y el proceso ha sido lento, por tratarse de una marca nueva, pero los planes son muy agresivos, ya que están entrando con una variedad de productos para la alimentación, esterilización, limpieza, higiene, salud, accesorios de paseos, maternidad y demás”, señala Eleta.

La estrategia en los puntos de ventas, para garantizar un buen surtido siempre, es una de las claves de este negocio. Eleta se siente confiado: las marcas comercializadas por LEMCO han tenido un nivel de crecimiento de ventas que oscila entre 40% y 50%.

Líderes en el mercado
Otra de las competencias fuertes es Philips Avent. Para el gerente comercial de la marca en Panamá, Harry Guberek, entrar al mercado panameño no ha sido difícil, porque “manejamos beneficios y características únicas, las cuales no se comparan con lo que cualquiera de las otras marcas puede ofrecer”.

Avent es una marca que lleva más de cinco años en el mercado panameño, pero fue a comienzos de 2008 cuando penetró fuertemente debido a las diferentes estrategias y trabajo en equipo con madres embarazadas, lo que se tradujo en fidelidad.
Guberek destacó que Philips Avent está invirtiendo constantemente en investigación para mejorar e innovar los productos y para complacer el gusto y las necesidades del consumidor.
La empresa tiene una presencia masiva en el 95% de los canales establecidos en el mercado panameño, siendo nuestro país el quinto más importante de América Latina para la marca.

Philips Avent maneja 35 líneas de productos con una estrategia de precios a nivel Premium y realiza ajustes de acuerdo con los incrementos que la industria experimenta periódicamente.
El gerente anunció que este año lanzarán la línea libre de Bisphenol, además de unas de monitores y termómetros, y que para el próximo año introducirán una nueva línea en estimulación de encías para los bebes y otra de procesadores de alimentos.

Pigeon tampoco se queda atrás. El proceso de introducción de esta marca en Panamá se inició hace 26 años, pero su fuerte crecimiento en etapas reciente ha sido atribuido a “las vendedoras mercaderistas exclusivas para la marca” y a las charlas educativas para madres embarazadas que ha desarrollado en forma constante.

Fernando Ferrer, presidente de FERVAL, distribuidor en Panamá de la marca Pigeon, asegura que las ventas han crecido en un 15% anual en los últimos años y que, para este año, se ha registrado un aumento del 20%, por lo que pueden asegurar que la crisis “no ha afectado el negocio”.

Entre los planes próximos, Ferrer anunció el lanzamiento de una toallita antibacterial y antiviral para limpiar las manos y la boca de los bebés y niños. Además, del cambio de empaque para distinguir mejor los productos de acuerdo con su categoría: los dirigidos a la salud, por ejemplo, tendrán como distintivo un color especial.

PRODUCTOS DE SOYA CONQUISTAN PALADARES

TOMADO DE CAPITAL FINANCIERO
Hace tan solo algunos años la soya era conocida en Panamá como un grano básico utilizado en la producción de alimentos para la cría de animales de granja, pero el reconocimiento de su alto valor nutricional ha permitido superar esa visión, al punto que hoy en día se puede encontrar en los supermercados del país una gran variedad de productos elaborados con esta fuente vegetal de proteína de alta calidad.

La oferta crece constantemente. Primero fue el aceite vegetal, luego los quesos, “carne” y leche, pero ahora se puede encontrar todo tipo de galletas, dulces, snaks, leches saborizadas e incluso jugos de frutas elaborados a base de soya, en su mayoría importados de países como Costa Rica, Chile y Argentina (Ver recuadro: ¿Qué es la soya?).

Una de las empresas que ha dado un fuerte impulso a esta tendencia de consumo es la también costarricense Cosecha Dorada. Su gerente general, Harold Alfaro, asegura que sus productos han obtenido una muy positiva aceptación en el mercado panameño, y que prueba de ello es que gracias al trabajo conjunto con su distribuidor local se ha logrado obtener una mejor rotación de los productos en relativamente poco tiempo.
Por razones comerciales, Alfaro evitó dar cifras exactas de los volúmenes o el valor de sus ventas en Panamá, pero indicó que en promedio Cosecha Dorada está enviando ahora al país entre uno y dos contenedores mensualmente.

Panamá es el país de la región con la mejor y más variada oferta de productos importados de muy alta calidad y por eso no es de extrañar que sea también uno de los países de mayor consumo de productos de soya y naturales de la región.

En cuanto a los planes de Cosecha Dorada para el mercado panameño, Alfaro indicó que la marca pretende seguir aumentado su surtido de productos en este mercado ya que, en la región, “el panameño es uno de los mejores consumidores”.

Otra empresa que ha ingresado recientemente a este nicho de mercado es Global Brands, con el lanzamiento de la marca So Natural, que ofrece jugos de frutas (naranja, manzana y ponche de fruta) elaborados a base de soya.

Esos jugos se comercializan en envases Tetra Pak de 1 litro y 6,8 onzas, los cuales resultan ideales para colocar en las merienda de los niños en edad escolar. Capital intentó conocer la experiencia de Global Brands con esta nueva línea de productos, para lo cual se hizo llegar algunas preguntas vía correo electrónico a Rogelio Donadio y Eduardo Carrera, gerente general y gerente de marca de esa empresa; sin embargo, al cierre de esta edición no se recibió respuesta.

Roberto Maduro, gerente de Mercadeo y Asuntos Corporativos de Grupo Rey, una de las principales cadenas detallistas del país, que cuenta con más de 30 supermercados a nivel nacional, destacó que el creciente nicho de consumidores que optan por los productos elaborados a base de soya responde a una tendencia internacional en la que las personas buscan mejorar su nutrición y su salud consumiendo productos sanos.

En la actualidad, según Grupo Rey, este es un nicho de mercado bastante pequeño, pero que muestra un crecimiento sostenido, por lo que se estima que la oferta de productos a base de soya y otros ingredientes saludables seguirá creciendo en los próximos años.

Por su parte, el preparador físico y entrenador de gimnasia olímpica Pedro Scott señaló que el creciente consumo de productos alimenticios elaborados con soya y otros ingredientes naturales responde no sólo al interés de las nuevas generaciones de panameños por consumir alimentos más sanos, sino también al interés de verse mejor y de evitar enfermedades que pueden prevenirse con mejores hábitos alimenticios que los desarrollados por las generaciones anteriores.

PRODUCCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS REPUNTA EN PANAMÁ

TOMADO DE CAPITAL FINANCIERO
La crisis financiera internacional, que ha golpeado fuertemente a las principales economías del mundo, no ha sido impedimento para que la producción de bebidas alcohólicas en Panamá siga repuntando. Según cifras de la Contraloría General de la República, la producción de bebidas alcohólicas de enero a julio de 2009 alcanzó los 138,9 millones de litros, lo que representa un aumento de 7,1% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la cifra fue 129,7 millones litros.

Este incremento fue favorecido por la elaboración de cerveza, que continúa a la cabeza como la bebida alcohólica preferida por los panameños. En este periodo, se produjeron 131,5 millones de litros de cerveza, 8,2% más que en 2008, cuando la producción de los siete primeros meses del año alcanzó los 121,6 millones de litros.

En Centroamérica, Panamá encabeza el consumo per cápita de cerveza, con 60 litros al año, el doble que Costa Rica, que es el país que más se le acerca. A nivel de América Latina, sólo es superado por Venezuela, que promedia los 90 litros anuales por persona. El mercado cervecero panameño se lo disputan Cervecería Nacional, subsidiaria del grupo anglo-sudafricano SabMiller, y Barú-Panamá, subsidiaria del grupo Heineken, NV y Florida Ice & Farm Co.

Cervecería Nacional sigue siendo la líder del mercado, con una cuota cercana al 75%, el 20% le corresponde a Barú-Panamá y el restante 5% a las cervezas importadas. La Cervecería Barú-Panamá logró un crecimiento superior al 10%, que a juicio de su gerente general, Etienne Strijp, se debe a la calidad de sus productos. La cerveza Panamá, su producto insignia, fue galardonada con una medalla de oro a la calidad por el Instituto de Certificación de Calidad de Monde Selection de Bélgica. Pero no solo las marcas nacionales favorecen el alza de las ventas de esta empresa, que comercializa Budweiser y Heineken, dos cervezas importadas que se venden fuertemente en el mercado local.
Atlas se mantiene como la cerveza líder en el país, por encima de la cerveza Panamá, controlando más del 50% del mercado. El mercado cervecero genera unos $120 millones anuales. El año pasado y, según cifras de la Contraloría, los panameños y residentes del país consumieron 213,9 millones de litros de cervezas. Para el economista Rigoberto González, de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá (Acovipa), el carnaval es lo que convierte a febrero en el segundo mes de mayor consumo de licor y cerveza en el país, superado únicamente por las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

Mercado licorero se contrae
Mientras que la producción de cerveza sube como la espuma, la industria del seco, el ron y la ginebra registra números rojos. Lo que, a juicio de González, se debe a que los consumidores, por falta de liquidez, recortaron de sus gastos el consumo de estas bebidas alcohólicas.

De enero a julio de 2009, se produjeron 3,3 millones de litros de seco, lo que representa una contracción de 9,1%, ya que para este mismo periodo del 2008 la producción fue de 3,6 millones.
La producción de ron y ginebra también se redujo 9,4% y 11,9%, respectivamente.

El resto de la producción se repartió entre vinos, vodka, anís, coñac y whisky. De estas bebidas se produjeron 384.000 litros, lo que representa un incremento de sólo 0,3%, en comparación con el mismo periodo del año previo. La empresa Varela Hermanos es la principal compañía licorera del país, controla el 80% del mercado nacional de ron y seco.

GARANTÍA KOSHER PONE SELLO EN PRODUCTOS LOCALES

Los productos certificados kosher están ampliando su presencia en el mercado y ganando cada vez más espacio en los anaqueles. No solo se trata de locales especializados que atienden a los consumidores judíos, sino que artículos masivos de marcas reconocidas han obtenido la supervisión respectiva.

Este año leches Nevada y La Chiricana, al igual que jugos Tutti Frutti de Cervecería Nacional han logrado ser kosher o “aptos”, y más recientemente, Varela Hermanos recibió la certificación para ron Abuelo Añejo, de 7 y 12 años.

El rabino Evan Herbsman, de la Union Of Orthodox Jewish Congregations of America, verificó los procedimientos de producción y certificó los estándares de calidad, explica María de Lourdes Villagra Cordero, de Varela Hermanos.

“Las auditorías de seguimiento, añade, se dan sin avisar, al azar y se realizan a través de la visita a nuestras plantas de producción. En estas auditorías se revisan y validan ingredientes y procesos implementados en la fabricación de los productos, así como también condiciones de almacenamiento y manejo”.

En uno de los supermercados más grandes dedicados a este tipo de productos, DeliKMarket, en Multicentro, se ordenan artículos importados pero también otros con sabor local y que incluye a fabricantes como La Italiana, Proluxa, Café Durán, Sitton, Nestlé Panamá, Gold Mills y galletas Pascual, entre otros.

Hay un despertar del interés a atender no solo a la clientela judía sino también a consumidores que buscan ingerir productos de mayor calidad y de salud, según Leonardo Amiel, gerente general del supermercado, establecimiento que tiene un año y medio de operaciones.

De proveedores de Estados Unidos e Israel provienen la mayoría de los productos, pero los locales están ganando espacio. “La comunidad judía es muy observante de estas normas y se necesitaba otra opción para productos kosher, pero estamos abiertos para toda la población panameña”, sostiene el ejecutivo.

“Muchas empresas locales, dice, están cambiando sus sistemas de producción para obtener la certificación kosher”. Es parte de una tendencia internacional; en particular, en Estados Unidos millones de personas no judías están demandando productos supervisados y el volumen de negocio alcanzó 12 mil 500 millones de dólares en 2008.

En cuanto a materia prima, los certificadores como First Kosher, que tiene su sede en México, se cuidan de que nada venga de grasas animales, lo cual reduce el colesterol. Los productos pasan por la aprobación del rabinato local que autorizan la venta. Un cambio en la tendencia se refiere a los precios, ya que los productos kosher siempre han estado ligado a consumidores con alto poder adquisitivo, pero hoy están en un terreno que buscan ser competitivos.

Es probable que muchos consumidores adquieran en su supermercado alimentos de comida kosher sin darse cuenta que cuentan con el sello reconocido con las letras UK , con la letra K encerrada en un círculo o una estrella de David, dependiendo de la certificadora.

Los estudios de mercado, apunta Amiel, revelan una tendencia positiva no solo por la dinámica del mercado local, sino por las proyecciones que marca el internacional en actividades como el Kosher Fest.

En los años recientes, la comunidad judía ha crecido por los inmigrantes de otros países que han llegado a Panamá, señala Lucy Schwartz, administradora de Pita Pan, una panadería con 17 años de operación en Centro Comercial Bal Harbour, Paitilla.

Como muestra del crecimiento de la demanda, la sinagoga Beth El Panama precisa en su página web que su comunidad ha crecido considerablemente y ha decidido construir un nuevo centro no solo por los judíos de origen panameño, sino que por muchos otros que han llegado en los últimos años, principalmente de Colombia, Argentina, Uruguay y Perú. Y también familias que vienen de Estados Unidos, Canadá y Venezuela.

En Paitilla también opera Shalom Kosher, Ricuras de Esther, Tasty Bakery, Super Kosher Schwartz explica que por reglamentación los derivados lácteos y carnes no se mezclan, y sus proveedores deben estar certificados. Por ejemplo, uno de sus principales es Quesos Chela de Capira.

“La harina que utilizamos se deber cernir o filtrar y estamos continuamente supervisados”, dice la administradora. Hay fabricantes de quesos, por ejemplo, que utilizan cuajos animales para producir el queso, cuando deben ser 100% lácteos. Compañías como Melo y Toledano venden líneas de productos que en su proceso debe participar un rabino, y para ello requieren de una certificación. Se consume carne vacuna y de pollo, pero para la fe judía está prohibido ingerir cerdo o sangre animal.

LA HARINA BAJA DE PRECIO, EL PAN NO

TOMADO DE CAPITAL FINANCIERO
La caída del precio del petróleo en el mercado internacional no sólo significó una reducción en el precio de los combustibles, sino también la estabilización del precio de los granos básicos, como arroz, cebada y trigo; sin embargo, el abaratamiento de la harina de trigo no ha sido suficiente para que el precio del pan en el mercado local baje.

El precio del trigo ha retrocedido significativamente en los mercados internacionales y esto ya se ha reflejado en el costo de la harina en el mercado local. Entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009 el precio del quintal de harina en Panamá se redujo $10,00, al pasar de $44,00 a $34,00; no obstante, esta rebaja no ha traído de la mano un ajuste en el precio del pan.

Es importante recordar que durante el período 2006-2008, cuando se registró un incremento desenfrenado del precio del petróleo y el precio de la harina de trigo se vio impactado por el uso del maíz y la soya para la producción de biocombustibles, el precio del pan en las panaderías del país se elevó significativamente, pasando de $0,05 la unidad de 50 gramos (conocida popularmente como “michita”) a dos unidades por $0,15; es decir, $0,075 por unidad.

El problema es que ahora el precio de la harina de trigo se ha reducido, pero el del pan sigue siendo el mismo. Es difícil evitar que las panificadoras se queden con esa rebaja de la harina y no la transfieran al consumidor, porque las leyes vigentes sobre esta materia regulan el peso mínimo que debe tener el pan en cada una de sus presentaciones para la venta, pero no regulan su precio.

Guillermo Arrocha, propietario de la Panadería Tropicana, admite que el precio del pan no ha bajado a pesar de que el precio de la harina ha disminuido, pero advierte que esto se debe a que el precio de otras materias primas como huevos, manteca, azúcar, sal, gas y bolsas de plástico no se han reducido, y que eso impide rebajar el precio del pan.

Explicó que las panaderías pequeñas y artesanales del país están más que dispuestas a bajar el precio de sus productos, ya que entienden que la rentabilidad de este negocio va de la mano con el volumen de las ventas, pero insistió en que para ello se requiere que el precio de la harina siga cayendo, algo que a su juicio es muy difícil ya que la desaparición de la harina Compita ha limitado la competencia en el mercado local y con ello las posibilidades de que se registren nuevas disminuciones.

Por su parte, la panificadora Bimbo Panamá señaló que en el caso de los precios del trigo cada empresa toma medidas de acuerdo con el nivel de afectación y el impacto de esta variable en los precios de los productos.

Además, la empresa recordó que en esta época de crisis mundial las compañías fabricantes de alimentos han buscado la mejor manera de justificar los precios en las categorías de productos de consumo y mantenerlos, para continuar satisfaciendo las necesidades de sus clientes sin afectar sus flujos de caja.

La compañía de origen mexicano añadió que en Panamá maneja precios bastante competitivos y está utilizando varias estrategias de mercadeo para aumentar la preferencia de los panameños por sus productos, a pesar de que afirman tener actualmente una cuota de participación de mercado de 70%.

El secretario general de la Unión de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, consideró “injusto” e “inhumano” que los empresarios que se benefician de una reducción en el costo de sus materias primas no trasladen parte de ese beneficio a los consumidores a través del precio de los productos, especialmente cuando se trata de un producto de primera necesidad como el pan.

Acosta también se mostró preocupado ya que los precios del pan no sólo se mantienen altos, sino que podrían volver a subir ya que –según las cifras de la Bolsa de Chicago publicadas por el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA)- el precio futuro promedio mensual del trigo, que en septiembre de este año se ubicó en $8,07 por quintal, muestra una clara tendencia al alza, al punto que para mayo de 2011 alcanzará los $10,15 por quintal.